¿Cuál sería vuestra carta de presentación?
Somos Sophie Maras, un proyecto con mucha ilusión y muchos ingredientes que pueden gustarte. Primero, mucho corazón y energía en este proyecto, y segundo, una música muy fresca que tiene muchos estilos distintos, es difícil definirnos y eso me gusta. Además, en directo tenemos muy buen filin. Siempre que nos ve sin que nos conozcan repiten.
¿Cuáles son los ingredientes que os hacen diferentes?
Porque es distinto, es una mezcla de culturas que tengo yo y he ido buscando en mil sitios. Hay una mezcla tremenda de estilos de música desde el canto, el soul, el jazz, que conviven estupendamente. No hay límites, es una bomba de energía y sonidos, de música y alegría.
Pero inevitablemente os tenéis que definir, ¿qué estilo os define?
Me reflejo mucho con el soul y lo que significa esa palabra. Me dejo el alma cuando estoy arriba y componiendo porque me encanta lo que hago. Como es una mezcla de culturas lo defino como world-pop o world-soul.
Test de personalidad:
Sophie Maras es: un proyecto musical
¿Vuestro disco es caro?: No, cinco euros
Un icono de la música: Michael Jackson, aunque no hubiera fallecido.
Un icono de tu vida: mi abuelo
Un disco: 'Faith' de George Michael, o Thriller de Michael Jackson
Una película: soy cinéfila, Cinema Paraíso
Un libro: El Secreto
¿Eres tímida o alocada?: Depende, 50 por ciento
¿Has robado aluna vez?: Si, tenía 14 años, un pinta ojos para una amiga y una camiseta para un cumpleaños.
¿El mejor garito?: el Tula de Madrid, hace unos mojitos estupendos
¿El taco que más utilizas?: joder
¿Un concierto o un chico?: un concierto con un chico.
Si no fueras Sophie Maras: sería un delfín
¿Cuál fue tu primera palabra?: en inglés dije "more"
¿Cuál será la última?: un suspiro hacia afuera y un ¡qué bien!.
Es inevitable también que te pregunte por vuestras influencias.
Es muy variada. Desde Michael Jackson, Areta Frakclin, George Michael, pasando por Katy Tonston, la gente que empieza de cero, Alicia Keys...
En vuestro myspace ponéis desde Ketama a The Beatles.
Si, el flamenco no es algo que me ha influenciado mucho, pero si sus instrumentos, los que son fieles a sus raíces como el cajón. Recuerdo escuchar un concierto en directo de Ketama y lo escuchaba mucho cuando estaba fuera, porque me tiraba por eso de las raíces. Como he nacido aquí me siento muy identificada con eso.
Volvamos a los orígenes, ¿por qué empieza una aventura como esta una chica que tenía una buena vida?
Empezó hace muchísimo en mi cabeza, llevo cantando en varios grupos y proyectos desde hace tiempo. Surgió cuando estaba en Londres dentro del mundo del negocio, sentí que no estaba en mi sitio, y me puse a investigar a nivel de escuela sobre la música y me di cuenta que quería darle más tiempo y componer. Siempre había sido sólo cantante y me comía esa idea.
Dejé mi trabajo, fue una decisión muy dura porque tenía una vida muy hecha, pero esto me tiraba mucho más. Me aceptaron en una escuela de música en Londres, y ahí comencé a comprender mejor todo. Estuve un año y avanzando ese periodo me convencí para lanzar mi propio proyecto. Pero mi entorno se mueve en Madrid porque nací aquí y conocí a mis músicos, que son “musicazos” y “personazas”.
¿Y esa pasión por la música de dónde viene?
Nadie de mi familia se dedica a ello, tan sólo una tatara tatara abuela se dedicaba a la ópera. A nivel de canto comencé sólo hace seis años y me enamoré. Al principio tuve miedo escénico, estaba más preocupada del público que interpretar y disfrutar de ello.
¿Y a nivel compositivo?
Comencé en Londres por probar, porque sabía que tenía música dentro pero no la había sacado nunca. Empecé y aquí sigo, intentando buscar distintas maneras y con ganas de seguir.
Entiendo que tú antes te ganabas muy bien la vida, ¿a qué te dedicabas?
Era marketing-manager en Blackberry.
¿Te mueves mucho por el mundo?
Si, soy muy inquieta.
Antes de pasar por Sophie Maras pasaste por otros grupos, ¿cuál ha sido ese recorrido?
Todos hemos formado parte de otros grupos, y ahora mismo incluso todos tenemos nuestras cosas al margen. Yo conocí a Ivan, nuestra guitarra en Perversions después de formar parte en una Jam Sesion en la escuela de música. Hacíamos versiones de rock desde AC/DC, Guns & Roses… Adrián que es el bajista también se nos unió ahí. Ivan siempre ha estado en grupos rockeros, Adri es de la escuela creativa, tiene bases jazzeras, y Lauren el batería es más popero, y también se ha ido de gira con gente de Operación Triunfo, ha ido con Raphael, es muy importante. Hemos formado una buena familia.
Sin embargo, Sophie Maras es un proyecto personal muy íntimo que lleva tu firma.
Totalmente. Es algo personal sin querer que sea un reflejo de mis emociones porque los temas hablan de la vida en general. Aunque todo lleve mi firma, todos aportamos algo, y nos involucramos.
¿Cuántos instrumentos escuchamos en vuestro directo?
Cuatro incluyendo la voz. Queremos hacer más colaboraciones con teclado y violín. No quiero ponerle límite de ningún tipo.
De momento sois guitarra, bajo, batería y voz, ¿tú tocas algo?
Muy malamente. Sólo la guitarra para componer, quiero desarrollarlo para tocar confluidez. Antes tocaba mucho el piano, y estoy volviendo a retocarlo.
El mundo de la música es complicado, y con Internet se ha abierto la veda para cosas muy buenas y cosas menos buenas, ¿qué tiene que hacer un grupo para salir adelante?
Primero hacer buenos temas, seguir adelante, aguantar y creer en uno mismo. Siempre va a ver músicos y grupos, pero ¿por qué no vas a ser tú?. Tienes que creer fervientemente en tu proyecto y lo que haces. La industria ha cambiado y las discográficas ya no fichan artistas como se hacía antes. Casi todo gira entorno al directo y eso es bueno para nosotros.
Todas vuestras canciones son en inglés, ¿por qué?
Porque a mí me salen así. Empecé a escribir en español y no me convencía ninguna letra como para hacer un tema de ello. Escribo mucho cuando estoy inspirada, no me siento y digo voy a escribir. Luego compongo una melodía y voy sacando cosas.
¿Tu lengua materna cual es?
Las dos o las tres incluso. Inglés y español, e incluso francés por mi padre. Como comencé a componer en Londres por ahí van los tiros.
¿Cantar en inglés cierra puertas en España?
Algunos me dicen que si y otros que no. A la gente le da igual, los grupos que vienen de fuera también llena los conciertos. No voy a comprometer lo que yo siento por algo puramente comercial. Cuantas más puertas abras mejor, pero no porque sí.
¿Cuándo cantas la gente te entiende?
Hay gente que si y que no. Pero da igual, se trata de transmitir y todo el mundo se conmociona, eso es lo importante.
¿Y qué nos cuentan esas letras?
Distintas experiencias, desde mi aventura con el mundo de la música, como mi etapa del negocio agresivo que llevaba. Amores imposibles, amores que no consiguen salir adelante por alguna razón… Y sobre todo buen ambiente del día de cada uno, el mundo se adapta a ti si tú estás bien. Es un grito también a la libertad de cada uno, sentirnos bien. Darnos permisos de ser uno mismo. Por eso el título del disco es ‘Just Be’.
¿Las canciones te autodefinen?
Uno de los temas los compuso Ivan, el resto de alguna manera se podría decir que sí, pero en una milésima parte, sólo pellizcos de sentimientos que he ido sintiendo.
El mundo de la música es complicado, y con Internet se ha abierto la veda para cosas muy buenas y cosas menos buenas, ¿qué tiene que hacer un grupo para salir adelante?
Primero hacer buenos temas, seguir adelante, aguantar y creer en uno mismo. Siempre va a ver músicos y grupos, pero ¿por qué no vas a ser tú?. Tienes que creer fervientemente en tu proyecto y lo que haces. La industria ha cambiado y las discográficas ya no fichan artistas como se hacía antes. Casi todo gira entorno al directo y eso es bueno para nosotros.
¿Cuál es el sueño de la banda?
Vivir de lo que hacemos.
Ahora que estás tan de moda internet, todo el mundo maneja redes sociales... ¿Sophie Maras está presente en ese mundo?
Empecé con Myspace, y personalmente en Facebook, aunque luego me quité, me impone un poco.
Hace pocos tuvimos elecciones europeas pero no fue a votar nadie. Si hubiera un partido que se llamase Sophie Maras qué cambiaría?
Que fuera una política sin política. Muchas veces, las buenas intenciones se pierden por el politiqueo. Dentro de lo posible intentaría ser imparcial de las influencias. No mentir.
Texto: Carlos Coronil
Fotos: Tonymadrid
Puedes descubrirlo en: www.myspace.com/sophiemarasmusic